El concepto de los chakras, originario de la cultura oriental, ha ganado popularidad en disciplinas como el yoga y la meditación. En sánscrito, "chakra" significa círculo, y estos centros energéticos representan la unión entre la conciencia (mente) y la materia (cuerpo). A través de estos vórtices, nuestro ser físico, emocional, espiritual y social se entrelazan.
El cuerpo sutil y los chakras
Para comprender mejor los chakras, es esencial entender el concepto del cuerpo sutil. Similar a una muñeca rusa, el ser humano está compuesto por koshas o capas de consciencia. La capa más básica es el cuerpo físico, que exploramos a través de nuestros sentidos. Sin embargo, la respiración, la mente, los pensamientos, las emociones y la intuición residen en el cuerpo sutil.
Dentro del cuerpo sutil, encontramos el cuerpo energético, pránico o pranayama kosha, que irradia energía o prana hacia dentro y fuera del cuerpo físico. La calidad de esta energía depende de nuestro estado mental, emocional y espiritual. Los chakras se sitúan en este cuerpo energético, influyendo en los demás cuerpos.
La energía no se distribuye uniformemente en el cuerpo sutil, sino a través de canales llamados nadis y vórtices: los chakras. Los chakras son círculos o vórtices de energía vital que se distribuyen a lo largo de la columna vertebral. Según la tradición del yoga, la energía se distribuye y moviliza dentro del cuerpo sutil a través de canales. Existen más de 72.000 que se van entrelazando y cruzando, los más conocidos son el canal central de la columna (sushumna) y los nadis del sol y la luna (ida y pingala).
En las zonas de la columna vertebral donde se cruzan los nadis principales, la energía se acumula en forma de vórtices en movimiento, los chakras. Etimológicamente chakra significa rueda. Así que son centros de luz, conciencia y energía en movimiento que vibran a diferentes frecuencias, más densas o más sutiles e influyen a distintos órganos, zonas del cuerpo, emociones, estados mentales, etc. Son la puerta al prana universal.
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Los chakras absorben la energía, la procesan y la asimilan según la frecuencia vibratoria de cada ser humano, desencadenando una respuesta fisiológica como parte final del proceso. Para poder comprender mejor qué son y cómo funcionan los chakras es fundamental creer que todo es energía.
La práctica de yoga, de meditación y las técnicas de pranayama movilizan y equilibran la energía de los chakras. Cada postura, movimiento o secuencia enviará la energía de un chakra a otro, activará o apaciguará el chakra. No existen posturas exclusivas de un chakra y en cada postura podemos activarlos de cabeza a los pies o no hacer nada, dependerá de nuestro estado de escucha y consciencia.
Los siete chakras principales
Tradicionalmente, se habla de siete chakras principales que se distribuyen por toda la columna vertebral, desde el coxis hasta la coronilla. Cada chakra está asociado con un color, una ubicación específica y una función única. A medida que te relacionas con ellos, los incorporas naturalmente y sin esfuerzo. Para lograr una vida plena es necesario que todos los chakras están equilibrados o, al menos, la mayoría de ellos.
1. Chakra raíz (Muladhara)
- Ubicación: Base de la columna vertebral, en el sacro.
- Color: Rojo.
- Elemento: Tierra.
- Función: Conexión con la tierra, seguridad, supervivencia, instinto de autoconservación.
- Glándulas: Suprarrenales.
- Significado en sánscrito: Raíz o base.
- Sonido raíz (bija mantra): LAM.
- Representación: Flor de loto de cuatro pétalos.
- Desequilibrio: Ansiedad, pesadillas, miedo desproporcionado, sensación de falta de conexión con la tierra.
- Equilibrio: Estabilidad, raíces, conexión con la tierra, seguridad, sentido de pertenencia.
- Gemas para equilibrar: Calcita, Rubí, Cornalina, Cuarzo Amatista, Diamante, Jaspe rojo, Ónix, Perla, Turmalina negra, Obsidiana, Ónice, Cuarzo ahumado, Cuarzo rutilado, Jaspe y Ágata.
- Ásanas para conectar: Vijayasana (la postura de la diosa), Tadasana (la postura de la montaña), Vkrasana (la postura del árbol), Janu Sirsanasa (la flexión con la cabeza en la rodilla) o cualquier otra postura que nos de sensación de enraizar los pies, manos o la base de la columna y estar anclados al presente. También con el cierre mulabandha, practicar descalzos o hacer paseos por la naturaleza.
El chakra raíz nos conecta con las necesidades básicas como el amor, la seguridad y la subsistencia. Cuando está equilibrado, nos sentimos anclados, seguros y listos para enfrentar la vida con confianza.
2. Chakra sacro (Svadhisthana)
- Ubicación: Dos dedos por debajo del ombligo, área pélvica.
- Color: Naranja.
- Elemento: Agua.
- Función: Emociones, creatividad, sexualidad, capacidad de adaptación.
- Glándulas: Gónadas (ovarios y testículos).
- Significado en sánscrito: Morada del ser, dulzura.
- Sonido raíz: VAM.
- Representación: Flor de loto de seis pétalos.
- Desequilibrio: Problemas de compulsividad, adicciones, problemas para mantener relaciones sexuales, heridas emocionales, miedo al juicio.
- Equilibrio: Placer por la vida, alegría, intimidad, sensualidad, fluidez al dar y recibir, conexión con el niño interior.
- Piedras: Ágata musgosa, Ágata fuego, Aguamarina, Alejandrita, Amazonita, Venturina, Calcita, Celestina, Cuarzo blanco, Cuarzo amatista, Jade, Malaquita, Rodonita, Turmalina, Cetrino, Diamante, Ópalo y Perla.
- Ásanas para conectar: Mandukasana (la rana en sus distintos variantes, de pie, con las rodillas en el suelo, etc), Upavista Konasana (la tortuga), Tadasana (la estrella), también con la práctica de Yin Yoga, los movimientos ondulantes del gato-vaca o cualquier práctica o movimiento fluido entre las posturas, también la danza y la expresión artística de todo tipo.
El chakra sacro rige nuestras emociones, nuestra creatividad y nuestra capacidad de adaptación. Es el centro de nuestro placer y pasión, permitiéndonos disfrutar de la vida y de nuestras relaciones con una sensación de fluidez y gracia.
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3. Chakra del plexo solar (Manipura)
- Ubicación: Dos dedos por encima del ombligo, área del estómago.
- Color: Amarillo.
- Elemento: Fuego.
- Función: Poder personal, autoestima, confianza en uno mismo, voluntad, transformación.
- Glándulas: Páncreas.
- Significado en sánscrito: Joya brillante o gema lustrosa.
- Sonido raíz: RAM.
- Representación: Flor de loto de diez pétalos.
- Desequilibrio: Baja autoestima, ira, odio, ego fuera de control, perfeccionismo desmedido.
- Equilibrio: Poder, energía, realización, relación sana con el líder interno, autoridad, valentía.
- Ásanas para conectar: Vijayasana (la postura de la diosa), los guerreros (virabhadrasana I, II, III), agnistambhasana (activación del fuego interno), la respiración kapalabhati y bhastrika, también en prácticas realizadas con vigor como Ashtanga Yoga o Vinyasa Yoga de intensidad media o alta. También con el cierre uddiyana bandha.
El chakra del plexo solar es nuestra fuente de poder personal y autoestima. Este chakra influye en nuestra capacidad para asumir el control de nuestras vidas, manifestar nuestros deseos y establecer límites saludables. Un Manipura equilibrado se traduce en una fuerte voluntad, confianza y la capacidad de tomar decisiones alineadas con nuestro verdadero ser.
4. Chakra del corazón (Anahata)
- Ubicación: Centro del pecho.
- Color: Verde.
- Elemento: Aire.
- Función: Amor, compasión, empatía, perdón, gratitud.
- Glándulas: Timo.
- Significado en sánscrito: Lo ileso.
- Sonido raíz: YAM.
- Representación: Flor de loto de doce pétalos.
- Desequilibrio: Envidia, celos, tendencias egoístas, enfermedades cardíacas y respiratorias, problemas emocionales de ansiedad, mal humor, incapacidad de perdonar.
- Equilibrio: Amor propio, amor incondicional, compasión, perdón, lealtad, empatía.
- Funciones: Circulación.
- Ásanas para conectar: Dhanurasana (el arco en todas sus variantes, de pie, tumbados, sobre pies y manos), bhujangasana (la cobra), matsyasana (el pez). También el las prácticas suaves de Yin Yoga o Yoga Restaurativo donde se hace énfasis en la compasión hacia uno mismo y hacia los demás.
El chakra del corazón es el puente entre nuestros chakras inferiores, relacionados con el mundo material, y los superiores, que conectan con lo espiritual. Es el centro del amor, la compasión y la bondad hacia nosotros mismos y hacia los demás. Un Anahata equilibrado nos permite vivir desde un lugar de amor incondicional y aceptación.
5. Chakra laríngeo (Vishuddha)
- Ubicación: Centro de la garganta.
- Color: Azul.
- Elemento: Éter.
- Función: Comunicación, expresión, autenticidad, creatividad, honestidad, sabiduría.
- Glándulas: Tiroides.
- Significado en sánscrito: Especialmente puro, purificación.
- Sonido raíz: HAM.
- Representación: Flor de loto de dieciséis pétalos.
- Desequilibrio: Dificultad para expresar sentimientos, ocultar información, cotillear, falta de inspiración, deshonestidad.
- Equilibrio: Verdad, expresión, sonido, claridad, inspiración, espontaneidad, capacidad de canalizar energía.
- Funciones: Creatividad psíquica.
- Ásanas para conectar: Viparita karani (la inversión sobre hombros y cabeza), matsyasana (el pez), la respiración ujjayi. También con el cierre jalandhara bandha, en el canto de mantras y los retiros de silencio.
El chakra laríngeo es el centro de nuestra capacidad para comunicarnos y expresarnos con claridad y autenticidad. Rige nuestra habilidad para escuchar y ser escuchados, para expresar nuestra verdad sin miedo. Un Vishuddha equilibrado nos permite crear una comunicación abierta y honesta en nuestras vidas.
6. Chakra del tercer ojo (Ajna)
- Ubicación: Entre las cejas.
- Color: Índigo (morado).
- Elemento: Luz (o todos los elementos).
- Función: Intuición, percepción, sabiduría interior, imaginación, concentración, memoria.
- Glándulas: Hipófisis e Hipotálamo.
- Significado en sánscrito: Mando o dirección.
- Sonido raíz: OM.
- Representación: Flor de loto de dos pétalos.
- Desequilibrio: Pesadillas, dolores de cabeza, depresión, ansiedad, problemas de visión, alucinaciones, confusión, falta de intuición.
- Equilibrio: Intuición refinada, telepatía, clarividencia, conexión con el Ser, discernimiento profundo, imaginación, visualización.
- Funciones: Sistema nervioso.
- Ásanas para conectar: El arquero (akarna dhanurasana), en las posturas invertidas sobre la cabeza (sirsasana), o en cualquier postura aplicando los gestos o mudras de fijación de la mirada como agochari mudra (punta de la nariz) o shambhavi mudra (entrecejo). También en la práctica de movilización de la energía del cuerpo: prana vidya o de limpieza de los ojos: tratak.
El chakra del tercer ojo es el centro de nuestra intuición y percepción más allá de lo sensorial. Nos permite ver más allá de las ilusiones y acceder a una sabiduría más profunda. Un Ajna equilibrado fomenta la claridad mental, la visión interior y la capacidad de reflexionar sobre nuestras experiencias de vida.
7. Chakra corona (Sahasrara)
- Ubicación: Cima de la cabeza, en la coronilla.
- Color: Blanco (o multicolor, rosado).
- Elemento: Pensamiento divino (o energía cósmica).
- Función: Espiritualidad, conexión con lo divino, sabiduría, conocimiento, comprensión, trascendencia.
- Glándulas: Pineal (Epífisis).
- Significado en sánscrito: Loto de mil pétalos.
- Sonido raíz: Vibración final del OM o el silencio.
- Representación: Flor de loto de 972 (o 1000) pétalos.
- Desequilibrio: Falta de propósito, desconexión de todo y con todo, avaricia, materialismo, autoritarismo, prepotencia, manipulación.
- Equilibrio: Unión, unidad, conciencia pura, propósito, conexión con lo divino, sabiduría eterna, potencial ilimitado.
- Funciones: Sistema nervioso.
- Ásanas para conectar: A través de la práctica de la meditación. También prácticas de desidentificación del ego, supresión de los sentidos (pratyahara), o el silencio interior (antar mauna).
El chakra corona es nuestro enlace directo con lo divino, el universo y nuestra conciencia superior. Representa la unidad y la realización de que todo está interconectado. Un chakra corona equilibrado nos permite vivir con un sentido de propósito y pertenencia, comprendiendo nuestra conexión con todo lo que existe.
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Cómo trabajar los chakras
Para equilibrar los chakras, se utilizan diversas técnicas, desde técnicas de relajación y masajes hasta la meditación. La meditación es un método eficaz para identificar y trabajar los chakras.
Meditación para equilibrar los chakras
- Siéntate en una postura cómoda con la columna recta.
- Cierra los ojos y observa tu respiración.
- Imagina que el aire conecta la base de tu columna con la coronilla al respirar.
- Concéntrate en la base de tu columna e imagina que estás anclado a la tierra.
- Siente el calor movilizándose en forma de espiral debajo de tu cuerpo.
- Canta el mantra "LAM VAM RAM YAM HAM OM MMM" haciendo subir el calor y la vibración en forma de espiral desde la base hasta la coronilla.
Gemoterapia para equilibrar los chakras
La gemoterapia es una práctica holística que utiliza gemas o cristales preciosos para activar o relajar chakras específicos. Se basa en la creencia de que ciertas piedras tienen propiedades curativas que pueden influir en el equilibrio energético del cuerpo humano.
Cada chakra tiene asociadas diferentes gemas que pueden ayudar a equilibrarlo. Por ejemplo:
- Chakra raíz: Calcita, Rubí, Cornalina, Cuarzo Amatista, Diamante, Jaspe rojo, Ónix, Perla, Turmalina negra, Obsidiana, Ónice, Cuarzo ahumado, Cuarzo rutilado, Jaspe y Ágata.
- Chakra sacro: Ágata musgosa, Ágata fuego, Aguamarina, Alejandrita, Amazonita, Venturina, Calcita, Celestina, Cuarzo blanco, Cuarzo amatista, Jade, Malaquita, Rodonita, Turmalina, Cetrino, Diamante, Ópalo y Perla.
- Chakra del plexo solar: Amazonita, Ámbar, Cuarzo blanco, Cuarzo amatista, Cuarzo rosa, Esmeralda, Lapislázuli y Fluorita.
Para utilizar la gemoterapia, se coloca la piedra correspondiente al chakra en la zona del cuerpo donde se encuentra ubicado.
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