El embarazo es un proceso transformador, lleno de cambios físicos y emocionales para la mujer. Estos cambios hacen que la mujer embarazada reciba innumerables recomendaciones de familiares, amigos e incluso desconocidos. Sin embargo, entre todos estos consejos y predicciones sobre el embarazo, existen muchos mitos. Este artículo explora algunas de las creencias populares más extendidas sobre el embarazo, transmitidas de generación en generación, pero que carecen de fundamento científico.
Predicción del Sexo del Bebé: ¿Niño o Niña?
Una de las principales curiosidades durante el embarazo, después de confirmar que todo va bien, es saber si el bebé será niño o niña. Para satisfacer esta duda, han surgido numerosos mitos sin base científica.
Entre las creencias más comunes está la que afirma: "si la tripa es redondeada, será una niña, pero si es puntiaguda, será varón". En realidad, la forma de la barriga de la embarazada depende de factores como el tono del útero, la musculatura abdominal, si es el primer embarazo, la constitución corporal de la mujer y la posición del bebé, pero no está relacionada con el sexo del feto.
Otros mitos involucran los antojos de la mujer: si son por lo dulce, se dice que será niña, y si prefiere lo salado, niño. Incluso, se cree que si la mujer tiene muchas náuseas, espera una niña. Estos también son mitos sin respaldo científico.
Es posible que la embarazada reciba varias predicciones sobre el sexo de su bebé. Sin embargo, es importante recordar que son solo creencias populares y deben tomarse como un juego. La confirmación del sexo fetal se obtiene mediante una ecografía o una prueba genética.
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Acidez Durante el Embarazo y el Pelo del Bebé
Es común que, si la embarazada comenta que sufre acidez o ardor estomacal, alguien le diga: "eso es porque el bebé tendrá mucho pelo". Sin embargo, esta creencia es un mito sin evidencia científica.
Las molestias digestivas son comunes durante el embarazo debido a las variaciones hormonales y al aumento de tamaño del útero. El ardor se produce por el reflujo del contenido ácido del estómago hacia el esófago, provocado por estos cambios.
Relaciones Sexuales en el Embarazo: ¿Son Seguras?
Muchas parejas evitan las relaciones sexuales durante el embarazo por miedo a que afecten al bebé. Sin embargo, esto es otro mito.
Si el embarazo tiene un desarrollo normal y sin complicaciones, se pueden mantener relaciones sexuales de manera segura si la pareja se siente cómoda y lo desea. No obstante, hay situaciones en las que está desaconsejado:
- Sangrado vaginal de causa desconocida.
- Antecedentes o riesgo de parto prematuro.
- Antecedentes o riesgo de aborto espontáneo.
- Insuficiencia cervical.
- Placenta previa.
- Pérdida de líquido amniótico.
- Embarazo múltiple.
Es fundamental consultar al especialista, quien podrá dar el consejo más adecuado según la situación particular de la mujer o pareja.
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Comer por Dos: ¿Realidad o Exageración?
Otro mito muy extendido es que la embarazada debe "comer por dos". No obstante, no es necesario comer el doble.
De hecho, puede ser contraproducente, ya que comer en exceso puede llevar a ganar peso excesivo y desarrollar diabetes gestacional. El especialista controlará que el aumento de peso sea el correcto durante la gestación.
Además, comer grandes cantidades puede incrementar las molestias digestivas típicas del embarazo. Lo ideal es hacer pequeñas comidas de manera frecuente y seguir una alimentación saludable, variada y equilibrada que incluya todos los nutrientes necesarios para la mujer y para el bebé.
Manchas en la Piel del Bebé por Antojos
Es común escuchar que, si la embarazada no satisface sus antojos, el bebé presentará una mancha de nacimiento en su piel, incluso representando el antojo no satisfecho.
Sin embargo, la madre no debe sentirse culpable si el bebé nace con una mancha en su piel, ya que se trata de una creencia popular sin evidencia científica. Las manchas de nacimiento no se deben a los antojos no cumplidos de la mujer durante la gestación.
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Piscina y Embarazo: ¿Es Seguro Nadar?
A pesar de que la embarazada puede haber escuchado que no puede ir a la piscina durante la gestación, esto es un mito. Sí se puede ir a la piscina embarazada, siempre que esta cuente con buenas condiciones sanitarias, higiénicas y de seguridad.
Sin embargo, una precaución adicional que deberá tener la mujer embarazada es quitarse el bikini o bañador al salir de la piscina y ponerse otro que esté seco o la ropa interior. Así, se evitará que la zona genital permanezca húmeda y contraer infecciones vaginales.
Del mismo modo, es importante no realizar movimientos bruscos. Hay que prestar especial cuidado al modo de meterse al agua y evitar tirarse a la piscina y que el agua golpee así la barriga. Y, por supuesto, tener mucho cuidado de los posibles resbalones por el suelo húmedo.
Influencia de la Luna en el Momento del Parto
Tradicionalmente, se dice que las fases lunares, especialmente la luna llena, influyen en el desencadenamiento del parto y, por ello, podría haber más partos en los días de luna llena y en los días cercanos.
Esta es una creencia muy extendida, incluso entre los profesionales de la salud. No obstante, la ciencia no ha logrado demostrarla y no parece que ninguna fase lunar favorezca este acontecimiento.
Supersticiones y Rituales para la Fertilidad
A lo largo de la historia, la procreación ha sido una preocupación constante y un deseo poderoso en todas las sociedades. En Extremadura, por ejemplo, se considera a la maternidad como algo normal y deseable, mientras que la esterilidad es vista como una maldición divina. Esto ha llevado a una serie de creencias y prácticas propiciatorias para hacer fecunda a la mujer estéril y facilitar la concepción.
Pruebas de Fertilidad
Antes de intentar concebir, las mujeres a menudo buscan determinar su fertilidad. En la provincia de Cáceres, se emplean diversos métodos para este fin. En la capital, se utiliza un procedimiento que ya era recomendado por Aristóteles: untar la parte superior de los párpados con saliva. Si se secan pronto, la mujer es fecunda; si permanecen húmedos, es estéril.
En la Sierra de Gata, se comprueba metiendo un hueso de liebre en la lumbre. Si el hueso arde sin estallarse, la mujer es fecunda. En el valle medio del río Alagón, la mujer orina en un recipiente que deja al sereno durante la noche. Si el líquido permanece con el mismo color, es fértil; si cambia de color, tiene posos o hay un insecto muerto, es estéril. En Tornavacas, Cabezuela, Valencia de Alcántara, Salorino y Piedras Albas, la mujer adivina la esterilidad o la fecundidad sembrando trigo en una maceta. Si el trigo crece en poco tiempo, es fértil.
El cabello también es objeto de análisis. El marido o novio toma algunos pelos caídos de su pareja y los mete en una palangana con agua durante los "toítuh sieti díah del pleniluniu". Si al cabo de esa semana los pelos no se han convertido en culebrillas, la mujer es fértil. En Miajadas, Alía, Oliva de Plasencia y Pozuelo de Zarzón, los mozos llevaban cosido al sombrero un cabello de su prometida. Si a los pocos días cambiaba de color, la mujer era fértil.
Propiciación de la Fertilidad
Una vez que la mujer sabe si es fértil o no, comienza un proceso de formas propiciatorias para hacer posible el deseo de engendrar, en el caso de las estériles, y facilitar el embarazo, en el caso de las fértiles.
El agua de determinados lugares de Extremadura es muy estimada por su alto poder fecundante. Las estériles pacenses acuden a los baños romanos de Alange para curar su mal mediante inmersiones en sus aguas. Lo mismo hacen las cacereñas en las termas de Baños de Montemayor, en los baños de San Gregorio, de Brozas y en los de Pedroso de Acín. Las ribereñas del Tajo se hacen fecundas tomando un número de baños impar en el río, siempre a la luz de la luna. Los días pares tomarán sus baños en el río de Los Angeles, antes de salir el sol, contabilizando un total de nueve inmersiones.
Mezclar agua de tres fuentes o de tres ríos y beberla en ayunas es un remedio para conseguir la fecundidad, siempre que este agua haya sido cogida por la propia mujer entre la puesta y la salida del sol. Se lavará los pechos y vientre con el agua en la que haya tenido a remojo una medalla de la Milagrosa; o en la que se haya vertido alguna gota de cera derretida de la vela de tinieblas; o con agua en la que previamente lavara alguna imagen de San Ramón Nonato; o con agua de la palmatoria que cualquier viernes haya alumbrado al Santísimo. Para los mismos fines en Membrío, Salorino y Alcántara se usaba agua en la que hubieran echado algunas gotas del óleo del bautismo.
El agua bendita que se reparte el Sábado de Gloria tiene un especial efecto fecundizador. La estéril hará una aspersión de su cama con un manojo de hierbabuena, al tiempo que dice: "Por el Crihto resucitau, que creza en mi vientri comu en el de la Virgen María creció en Belén". Lo repetirá tres veces seguidas antes de acostarse esa noche. En Ahigal, Granadilla, Caminomorisco y Casar de Palomero es costumbre que la estéril pida a una madre con varios niños los pañales sucios del pequeñín, que los meterá a remojo con su ropa interior con la esperanza de que con este acto alcanzará la fecundidad que hizo posible el nacimiento de aquel niño. Por su parte, la mujer que ya es madre y desee nuevamente quedar embarazada no ha de hacer otra cosa que regalar todas las ropitas que hubiera usado su hijo.
El rocío de la noche de San Juan era tomado, antes de que saliera el sol, en muchos lugares de la provincia, tales como Logrosán y todas Las Villuercas, Las Hurdes y zona norte de Plasencia. Las mozas se revolcaban en los prados, ya que las propiciaba para ser madres de familia.
Junto al agua, parece ser que al viento se le atribuyó un importante papel en el proceso fecundativo en toda la provincia de Cáceres. No hay que olvidar que Cáceres pertenece a lo que fuera la antigua Lusitania, lugar en donde Virgilio, Plinio el Viejo y Columela recogieron el mito del viento Céfiro que fecundaba a las yeguas de la región.
En el siglo XVI, el extremeño doctor Sorapán escribía refiriéndose al mismo lugar: "Como indicio del buen temple de esta tierra está el que gran número de perdices que en ella se crían, y de todo género de aves, jabalíes, venados, liebres y conejos, en tanta abundancia que hay quien afirma, que por la fertilidad de la tierra, se producen en ella sin ayuntamiento de macho y hembra, como ratones, con solo la fuerza de la causa equinocia."
En algunos pueblos, los niños cantan: "El novio y la novia se van a casar, cogen el yugo y se van a arar." Esto responde a una práctica de hacer labrar a los contrayentes el día después de los esponsales. Los recién casados eran atados a un yugo y obligados a arar en determinados puntos de la localidad, actuando como gañán el propio padrino. Constituía un acto propiciatorio de la fecundidad, ya que el acto de labrar la tierra queda asimilado al acto de la generación. A continuación los novios sembraban unos granos de los recogidos en el tálamo (ofrendados) con el convencimiento, merced a una magia simpática, de que la germinación de éstos iría paralela al desarrollo del feto en el vientre de la desposada.
Las plantas son un elemento muy tenido en cuenta en lo que a la fecundación se refiere. La estéril deseosa de hijos no debe tocar nunca una cebolla albarrana, según creencia de Torrejón el Rubio, Villarreal de San Carlos y Serradilla. Ni ha de arrancar pies de burros, en Guijo de Granadilla y Ahigal. Pero está recomendada en toda la provincia una alimentación a base de grandes cantidades de cebolla y una especie de jarabe fabricado con vino blanco, manteca de cerdo y canela, entre otros ingredientes del reino vegetal.
Hay otras hierbas capaces de mostrar su poder o fuerza fecundativa por el simple contacto con los pies de la mujer. En Berzocana, Cañamero y Logrosán aún hay ancianas que salmodian esta letra de alguna vieja canción:
"Nace en el campo una yerba,qu' es una yerba mu rara;quien pasa encima de ellaluego se encuentra preñada."
El pueblo ha atribuido a las piedras un valor importante en lo referente a eliminar la esterilidad de las mujeres. La piedra bamboleante (oscilante) que existía en las inmediaciones de Montánchez era un fácil recurso para que las mujeres alcanzaran la fertilidad. Hasta ella iban las estériles que deseaban descendencia y, abrazándose a la misma, la movían ligeramente. Dicha piedra fue destruida en 1937. En Casar de Cáceres los matrimonios sin hijos acudían a yacer a la lancha de Valdejuán, una piedra plana de inmensas proporciones, sita a unos doce kilómetros del pueblo .Acto seguido la mujer movía un cancho oscilante que había en el centro de la mencionada piedra. Eso era más que suficiente para que la hembra alcanzara la fecundidad.
En Extremadura son corrientes los emplastos para curar la esterilidad. En ellos suelen emplearse las más variadas y extrañas sustancias, tales como aceite, manteca, yema de huevo, gotas de cera, cerumen de los oídos, excrementos de determinados animales, vino, leche, etc., sin que suelan faltar en la composición unas gotas de agua bendita o de sagrados óleos. Los lugares en los que estos emplastos se colocan son la pelvis, el vientre y los riñones. El más conocido de estos emplastos es el llamado bilma madrera, muy usado en la capital cacereña, en donde además de los ingredientes propios del caso se prescribe la abstinencia sexual durante una temporada.
Pero ninguno es tan positivo como darle a la infecunda, como si dé cofites se tratara, nueve granos de excremento de liebre virgen. Tras esta curativa no queda la menor duda de que la mujer parirá como una coneja. En Coria y Plasencia se raspaban los eslabones de las cadenas que había a la puerta de la catedral y esos polvos se le administraban a la estéril mezclados con vino blanco.
Saltar la hoguera de la noche de San Juan hace fecundas a las mujeres que practican ese rito milenario. En Ahigal las pavesas del capazu (hoguera de San Juan) que caen sobre las cabezas de las mujeres hacen los mismos efectos.
La estéril que se ponga la camisa sudada de una embarazada, siempre que ya hubiera tenido varios partos, hará que ésta conciba rápidamente. Igualmente la mujer que se vista los pantalones de cualquier hombre quedará embarazada, incluso sin haber tenido contacto sexual. De aquí la aversión que las mujeres cacereñas han tenido a vestirse por los pies.
El contacto con determinados objetos cura la esterilidad. Así tenemos la costumbre de que las mujeres cacereñas sin descendencia frotan cada día antes de acostarse la mano del almirez. A la catedral de Plasencia acudían algunas para propiciar el embarazo levantando el mazo de machar el incienso, que aún se conserva en el claustro de la catedral vieja. El mismo carácter propiciatorio tiene el colgar de la cama matrimonial una llave macho.
Otros Rituales y Supersticiones
En Alburquerque, se desconocen ritos o infusiones específicas para la fecundación, pero se conocen supersticiones alrededor del embarazo, como promesas a santos y vírgenes o la creencia en el mal de ojo. Se recomendaba la posición de tendida de espaldas con elevación de caderas o a cuatro patas para quedar embarazada. A la mujer que no podía tener hijos se le llamaba "jorra" o "machúa".
Durante el embarazo, las mujeres de casas acomodadas gozaban de cuidados especiales en la comida, higiene y vestimenta, mientras que las de clases más necesitadas continuaban con las tareas del hogar hasta el día del parto. En los antojos, se creía que si no se satisfacían, el niño podría tener manchas en la piel con la figura de lo deseado. Algunas madres llevaban reliquias y amuletos para el embarazo y el parto.
Cuando la embarazada estaba a tiempo de dar a luz, se decía que estaba en "días contados". Las visitas se despedían con la frase: "Bueno, hija, que tengas suerte, y que sea una horita corta". El médico o la comadrona asistían al alumbramiento en la vivienda. Después del parto, la madre se recluía en la casa durante ocho días, el mismo tiempo para bautizar al infante. La madre iba a escuchar misa para dar gracias a la Virgen del Carmen y luego a la ermita de Carrión para presentar al niño ante la Patrona.
Durante la cuarentena, las parturientas de casas pudientes seguían una dieta de caldos de gallina vieja y batidos de huevo. Se les prohibía salir de la habitación e incluso lavarse y peinarse. En las clases más necesitadas, las mujeres se incorporaban a la vida rutinaria lo antes posible.
Los niños eran amamantados por sus madres en cualquier lugar, con o sin discreción. Si la madre tenía poca leche, se complementaba con leche de cabra, de vaca o de otra madre que estuviera criando. Los niños solían destetarse muy tarde, algunos hasta con siete u ocho años. Para consolarlos, se les daba un chupete llamado "muñeca de paciencia".
Mitos Modernos sobre la Fertilidad
En la actualidad, existen muchos mitos sobre la fertilidad que pueden generar ansiedad y desesperación en quienes intentan ser padres. Algunos de estos mitos incluyen:
- La responsabilidad de la fertilidad recae únicamente en la mujer.
- Ciertas posturas sexuales favorecen la concepción.
- Es imposible concebir durante la menstruación.
- Los anticonceptivos afectan la fertilidad a largo plazo.
- El estrés es la principal causa de los problemas de fertilidad.
- Haber tenido un hijo garantiza que se pueda volver a concebir.
- La criopreservación de embriones afecta negativamente su capacidad de implantarse.
- Los ciclos menstruales regulares garantizan la fertilidad.
- El tabaquismo no afecta la fertilidad.
- La medicina siempre puede identificar la causa de los problemas de fertilidad.
- Los tratamientos de reproducción asistida siempre garantizan el éxito.
- La transferencia de múltiples embriones aumenta las posibilidades de embarazo.
Es importante recordar que estos son solo mitos y que la realidad es mucho más compleja. La fertilidad es un tema que involucra a ambos miembros de la pareja y que puede verse afectada por diversos factores, como la edad, el estilo de vida y la salud general.
El Rol de la Alimentación en la Fertilidad
La alimentación y la fertilidad están estrechamente relacionadas, tanto en hombres como en mujeres.
- Peso corporal: Tanto el exceso como la falta de peso afectan negativamente a la fertilidad. El sobrepeso u obesidad pueden interferir con la ovulación y reducir la calidad del esperma.
- Consumo de alcohol y cafeína: La ingesta excesiva de estas bebidas puede afectar a la fertilidad en ambos sexos.
Se recomienda una dieta rica en folato, ácidos grasos omega-3 y antioxidantes, como las verduras de hoja verde, el salmón y los frutos secos, para favorecer la salud reproductiva.
Cuentos de Viejas para Quedar Embarazada: ¿Sabiduría Ancestral?
Durante siglos, las mujeres han recurrido a la sabiduría ancestral en su búsqueda de concebir. Estos "cuentos de viejas para quedar embarazada" se han transmitido de generación en generación, combinando tradición, esperanza y creatividad.
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