El carnaval, fiesta pagana por excelencia, se encuentra intrínsecamente ligado al calendario litúrgico cristiano católico, marcando el inicio de la Cuaresma y la preparación para la Semana Santa o Pascua de Resurrección. A pesar de su origen pagano, su celebración está condicionada por estas festividades religiosas.
Origen del término "Carnaval"
La palabra "carnaval" es un italianismo que, a lo largo de los siglos XVIII y XIX, sustituyó a los términos medievales españoles "carnestolendas" y "antruejo". "Carnestolendas" posiblemente alude al fin o "corte" de lo carnal antes de la Cuaresma. El carnaval, a lo largo de la historia, ha estado asociado tanto a celebraciones paganas como religiosas. Desde una u otra perspectiva, es una fiesta permisiva que suponía unos días de euforia y relajación de las prohibiciones en la sociedad.
Significados del Carnaval
El estudio especializado atribuye diversos significados a las fiestas del carnaval:
- Liberación fugaz de los instintos.
- Liberación breve de los criterios y términos de autoridad.
- Celebración del anuncio del fin del invierno y la llegada de la primavera ("Pascua Florida").
- Rito propiciatorio de fertilidad agrícola tras el invierno.
- Celebración de la fuerza liberadora de la alegría, la risa y la vida vivida con sentido del humor y espíritu de divertimento.
Todo esto se manifiesta a través de mascaradas, desfiles y carrozas, comparsas, bailes de disfraces, bebida, comida y, en ocasiones, sexo.
Raíces Paganas del Carnaval
El carnaval hunde sus raíces en antiguas festividades paganas:
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- Fiestas Romanas: Las saturnales y las equirria. La Iglesia desplazó las saturnales para que no coincidieran con la Navidad, ubicándolas junto a las fiestas romanas de fin del invierno y comienzo de la primavera, las "esquirrias". En estas últimas, se organizaban carreras de carros en honor a Marte, dios protector de la ciudad, simbolizando el paso del Sol "al otro lado" de los fríos invernales. Estas fiestas se celebraban entre el 27 de febrero y el 14 de marzo, incluyendo la "procesión de los Ancilia y la mamuralia" el 1 de marzo. Primeramente, las antiguas fiestas romanas de las saturnales y las equirria; las primeras de las cuales la Iglesia desplazó de su ubicación tradicional en el calendario, para no hacerlas coincidir con la Navidad, colocándolas entonces junto a las fiestas romanas de fin del invierno y comienzo de la primavera. Fiestas conocidas como “esquirrias”, y en las que se organizaban carreras de carros en honor a Marte, dios protector de la ciudad. Todo ello entre bailes y jolgorios en los que las carreras de carros, simbolizaban el paso del Sol “al otro lado” de los fríos invernales. Estas fiestas se celebrarán entre el 27 de febrero y el 14 de marzo, y en medio de ellas, el 1 de marzo, se celebraba “la procesión de los Ancilia y la mamuralia”.
- Antesterias Griegas: Fiestas en honor a Dionisio, que tenían lugar los días 5, 6 y 7 de febrero. Se abrían las vasijas de vino nuevo y se ofrecía a los asistentes a las puertas del templo de Dionisio. Al día siguiente, se organizaba una gran procesión que escenificaba la llegada de Dionisio y su cortejo a la ciudad. El tercer día, similar al "entierro de la sardina", recordaba a los difuntos rogando por ellos a Dionisio, dios que muere y resucita. Mediante un rito consagrado a Hermes, se expulsaba a los keres. En segundo lugar, las raíces paganas del carnaval, no pueden dejar de hacer referencia a las Antesterias griegas. Fiestas que tenían lugar los días 5, 6 y 7 de febrero, y que se celebraban en honor a Dionisio. Eran fiestas en las que se abrían las vasijas en las que se guardaba el vino nuevo, y se ofrecía a los asistentes a las puertas del templo de Dionisio. Siendo que al día siguiente, se organizaba una gran procesión en la que se escenificaba la llegada de Dionisio y su cortejo a la ciudad. El tercer día, a modo ya de “entierro de la sardina”, la fiesta recordaba a los difuntos rogando por ellos a Dionisio, dios que muere y resucita. Al tiempo que mediante un rito consagrado a Hermes, señor del viaje al Más allá, se expulsaba a los keres.
- Otras Teorías: Algunos señalan que entre las poblaciones sumerias y egipcias se celebraban unas fiestas por estas fechas hace más de 5.000 años, con el propósito de expulsar a los malos espíritus de las cosechas con una gran fiesta justo antes de la siembra. Según algunos testimonios, los egipcios consagraban estos días a Apis, el dios asociado a la fertilidad y se buscaba una celebración rebosante de alegría que bendijese a las cosechas. Sin embargo, no hay testimonios suficiente que la corroboren como claro antecedente del carnaval. Sí que puede verse como un predecesor a las saturnales y las lupercales romanas y otras fiestas paganas que se celebraban en honor al dios Baco. También los griegos celebraban el paso del invierno a la primavera con unos días de relajación de costumbres y grandes banquetes. En las Saturnales, se ofrecían banquetes y bailes con máscaras y disfraces y también otras costumbres más salvajes. En Grecia también tenían lugar fiestas similares; las bacanales y las Dionisias. En estas había procesiones y representaciones de teatro que reunían a toda la población. Existe una teoría, enunciada por el historiador Jacob Burckhardt, que aseguraba que «carnaval» deriva de la expresión “carrus navalis”, usada para designar una procesión de máscaras que culminaba con la botadura de una nave de madera decorada con ofrendas florales en honor a la diosa Isis y que habría sido muna tradición romana importada de Egipto, de las festividades de la Navigium Isidis (Nave de Isis) y que podría haber llegado así hasta el resto de Europa. Otras teorías apuntan hacia los celtas e incluso a una tradición llegada de la India. Nada está del todo claro.
Carnaval y la Cuaresma
Pasados los días de excesos, llega "doña Cuaresma", preparación penitencial y ascética para la Pascua de Resurrección o "Pascua Florida", culminación de la Cuaresma a la que sigue la esperanza y plenitud del Domingo de Resurrección. El carnaval se ubica, entonces, en el calendario de acuerdo al propio calendario cristiano y la Semana Santa, pero su origen es pagano, derivado de la mentalidad pagana de la Europa antigua que sacraliza los ciclos naturales, dándoles una lectura simbólica que aporta enseñanzas espirituales al alma del devoto.
En la Edad Media y con la expansión del cristianismo, las tradiciones paganas se adaptaron como preparativo para la cuaresma, un periodo de abstinencia y ayuno. El nombre de carnaval también podría proceder del latín “carnem levare”, por lo que carnaval significa “quitar la carne”. En la Edad Media, con la expansión del Cristianismo, la fiesta toma el nombre de carnaval se hizo cada vez más popular. Su denominación, carnaval, proviene de la expresión carnem levare (quitar la carne). Esto era así porque esta celebración tenía lugar días antes del Miércoles de Ceniza, fecha en la que comienza la Cuaresma, un periodo de abstinencia y ayuno. Por ello, días antes tenía lugar una celebración donde todo estaba permitido, por lo que, para salvaguardar el anonimato, la gente se cubría el rostro o se disfrazaba. Durante la Edad Media, la Iglesia Católica adoptó muchas festividades paganas dentro de su propia liturgia (el conjunto de rituales y celebraciones propios de cada religión). En el calendario cristiano, el carnaval tenía lugar antes de la Cuaresma, un período de abstinencia durante el cual los creyentes debían dedicarse plenamente a cultivar su espiritualidad. Para encarar este período de reflexión con mayor disposición, unos días antes de la Cuaresma tenía lugar el carnaval: una celebración en la que todo estaba permitido.
A comienzos de la Edad Media la Iglesia Católica propuso una etimología de carnaval: del latín vulgar carne-levare, que significa ‘abandonar la carne‘ (lo cual justamente era la prescripción obligatoria para todo el pueblo durante todos los viernes de la Cuaresma). Pero a fines del siglo XX varios autores comenzaron a sospechar el origen pagano del nombre. Carna es la diosa Celta de las habas y el tocino. También estaría conectada con fiestas indoeuropeas, dedicadas al dios Karna (que en el Mahabhárata aparece como un ser humano, hermano mayor de los Pándavas, hijo del dios del Sol y la reina Kuntí).
Para el catolicismo, la etapa de la Cuaresma es un periodo de penitencia, donde hay que prepararse espiritualmente para la fiesta de Pascua. En él, se narra la batalla que libraron Doña Cuaresma y Don Carnal. Este último fue retado por Doña Cuaresma el miércoles de ceniza a una batalla. Tras un día de larga batalla, ambos se marchan a descansar. Don Carnal, es obligado a hacer ayuno y abstinencia mientras que Doña Cuaresma lo celebra en la previa a la Semana Santa. Consigue reunir a su ejército nuevamente, para vengarse de Doña Cuaresma, que viendo un posible ataque, huye hacia Jerusalén el Viernes Santo.
El Carnaval en España: Una Historia Turbulenta
La historia del Carnaval en España ha sido de todo menos plácida. Con el tiempo, las persecuciones carnavalescas se fueron relajando, limitándose a prohibir durante la regencia de María Cristina el "disfrazarse con trajes eclesiásticos o de religiosos, altos funcionarios y militares", así como "el hecho de salir de máscara en tiempo no permitido contraviniendo a las disposiciones de la autoridad" para evitar que la población se escudara en el anonimato durante revueltas y motines. Pero todo cambiaría en 1937 durante la Guerra Civil, momento en el que el gobierno nacional decidió ilegalizarlo por motivos religiosos, aduciendo ser esos "momentos que aconsejan un retraimiento en la exteriorización de las alegrías internas, que se compaginan mal con la vida de sacrificios que debemos llevar". Finalmente, con la vuelta de la democracia, la fiesta fue rehabilitada en 1978, y se celebra hoy con multitud de desfiles, conciertos y celebraciones tanto privadas como públicas. Una segunda edad de oro para el Carnaval (con tropezones como el confinamiento del COVID) que ha devuelto a esta fiesta todo su antiguo esplendor.
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En España, el carnaval se conoce por sus trajes y por sus máscaras y es un evento en el que participa todo el mundo, incluso aquellos que tienen pocos recursos. El evento permite que los que participen cambien su identidad y sientan que pueden ser quienes quieran, aunque sólo sea durante esta época del año. Su origen se fija en Cádiz, donde durante el Siglo XV tuvieron influencia la presencia de los mercaderes y comerciantes venecianos.
Características del Carnaval
Un carnaval es una celebración pública que tiene lugar inmediatamente antes de la cuaresma cristiana, con fecha variable (desde finales de enero hasta principios de marzo según el año), y que combina algunos elementos como disfraces, desfiles, y fiestas en la calle. Por extensión se llaman así algunas fiestas similares en cualquier época del año. A pesar de las grandes diferencias que su celebración presenta en el mundo, su característica común es la de ser un período de permisividad y cierto descontrol.
El Carnaval en las sociedades rurales cristianas marcaba unos días excepcionales, opuestos a la represión sexual y al severo ayuno de la Cuaresma que venía después. En una sociedad empobrecida, donde las hambrunas eran frecuentes, el Carnaval significaba un respiro, un giro de la sociedad, donde los roles sociales cambiaban y el siervo podía ejercer de amo o el gobernado de gobernante. Este travestismo se difunde en el Carnaval medieval. Durante el Renacimiento, las fiestas de Carnavales se fueron introduciendo también en las cortes europeas. Esto supuso un refinamiento en la celebración, ligada más al teatro, la danza y la música.
Por ello, días antes tenía lugar una celebración donde todo estaba permitido, por lo que, para salvaguardar el anonimato, la gente se cubría el rostro o se disfrazaba. La mayoría de historiadores considera que el carnaval tiene un origen pagano, es decir, que está relacionado con las primeras religiones de la antigüedad. Las religiones paganas tenían fiestas para honrar las fechas más destacadas del calendario: el Halloween de hoy en día, por ejemplo, se remonta a una antigua festividad celta que marcaba el fin de la temporada de cosechas y servía para dar gracias a los dioses por los alimentos recogidos. Esta tradición se mantuvo a lo largo de los siglos hasta llegar a otras culturas y civilizaciones, que adaptaron la celebración a su propio sistema de creencias.
A partir del siglo XV, con el descubrimiento de América, los navegantes españoles y portugueses introdujeron esta celebración en América Latina. En la actualidad, el carnaval se celebra en varios puntos del planeta. En Europa, uno de los festivales con mayor tradición es el Carnaval de Venecia, que data del siglo XII. A diferencia de los desfiles callejeros de Brasil, el Carnaval de Venecia se celebra sobre todo en eventos y fiestas privadas. Carnaval precede al Miércoles de Ceniza, el primer día de la Cuaresma. Los franceses exportaron esta celebración a sus colonias en el norte de América.
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El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife
Durante los carnavales que se celebran en las distintas islas de Canarias, miles de personas salen a la calle durante más de una semana. La fiesta cuenta con murgas, comparsas, grupos de disfraces, etc. El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife ostenta, junto con el Carnaval de Cádiz, la máxima consideración para fiestas que concede el ministerio con competencias en turismo en España. Es considerando el segundo carnaval más popular y conocido internacionalmente, después de los que se celebran en Río de Janeiro (Brasil). Miles de personas salen a la calle cada año durante más de una semana. El 18 de enero de 1980 fue declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional por la Secretaría de Estado para el Turismo, y es uno de los carnavales más importantes del mundo. Es además la única fiesta canaria que ostenta tal distinción. En la actualidad el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife aspira a convertirse en Patrimonio de la Humanidad. Esta declaración por parte de la UNESCO supondrá, de producirse, la mayor promoción internacional que haya tenido Santa Cruz de Tenerife, por ser el primer Carnaval de España en obtener este reconocimiento, por su carácter permanente en el tiempo y porque llegaría a los cinco continentes a través de la UNESCO.
Cuenta con dos partes bien diferenciadas, el carnaval “oficial” y el carnaval en la calle. El carnaval oficial cuenta con más de 100 grupos con una media de 50 componentes cada uno: murgas, comparsas, grupos de disfraces, rondallas y agrupaciones musicales. Miles de personas salen cada día a la calle a participar con un disfraz. Bailan al son de orquestas locales; de los ritmos caribeños; música electrónica y las apuestas musicales del año durante toda la noche. En las fiestas se celebra la Gala de Elección de la Reina y la Gala de Elección del Drag Queen del Carnaval. El escenario principal del Carnaval está situado en el Parque Santa Catalina.
El Carnaval de Cádiz y su Vínculo con la Cuaresma
El Carnaval de Cádiz y la Cuaresma han estado profundamente ligados desde la creación de las mismas, no se entiende un pasado en el que una fiesta no haya estado estrechamente vinculada a la otra. Para entender la vinculación del Carnaval de Cádiz y la Cuaresma, hay que primero entender el inicio de ambas fiestas. El origen del Carnaval es pagano, representado por la figura de Don Carnal y en él, se ejemplifican los 'pecados' de la carne y la lujuria. Esto se ejemplifica en la figura de Doña Cuaresma, la figura de mujer casta y pura que inculca unos valores de penitencia y sacrificio. El día siguiente, miércoles, es el catalogado en el cristianismo como el 'Miércoles de Ceniza'. Ya han sido numerosas las voces y noticias de propuestas para intentar desvincular el Carnaval de Cádiz de la Cuaresma, con el fin de darle una fecha fija, para aprovechar fechas claves, como el 28 de febrero (festivo en toda Andalucía). El domingo de la Pascua de Resurrección es el siguiente a la primera luna llena de la primavera.
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