El reiki, una técnica espiritual de origen japonés, se basa en la idea de que la energía vital puede ser canalizada a través de las manos para promover la curación y el bienestar. Aunque ha ganado popularidad e incluso se ha implementado en algunos hospitales como terapia complementaria, la evidencia científica sobre su eficacia y seguridad es limitada y controvertida.

Fundamentos del Reiki

El reiki, cuyo significado en japonés es "energía vital", se basa en la creencia de que la energía puede bloquearse, causando desequilibrios en el organismo. Los practicantes de reiki, autodenominados maestros, utilizan la imposición de manos sobre diferentes zonas del cuerpo para disolver estos hipotéticos bloqueos y permitir que la energía fluya libremente. Una sesión típica de reiki dura unos 45 minutos y se lleva a cabo en un ambiente relajado con música suave e incienso. Durante la sesión, el maestro puede utilizar expresiones como "abrir canales" o "limpieza de chacras".

Según la tradición, el reiki fue redescubierto en el siglo XIX por el monje japonés Mikao Usui, quien afirmó haber alcanzado la iluminación y la capacidad de transmitir energía curativa a través de sus manos tras una meditación en el monte Kurama. Usui estableció cinco principios vertebrales para la práctica del reiki: no te preocupes, no te enfades, sé humilde, gánate la vida de manera honesta y sé compasivo contigo mismo y con otros.

Ausencia de Evidencia Científica

A pesar de su popularidad, la comunidad científica se muestra escéptica sobre la eficacia del reiki. María Begoña Barragán García, presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (Gepac), afirma que "hasta la fecha, no existe ninguna evidencia científica que nos demuestre que el reiki es efectivo en la curación ni en el tratamiento de ningún tipo de enfermedad". Miguel Ángel Sánchez Chillón, presidente del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (Icomem), califica el reiki como una pseudociencia "tan inútil que no tiene ni efectos secundarios".

Los defensores del reiki argumentan que mejora el estado de ánimo, reduce la ansiedad y aumenta la relajación. Sin embargo, estos efectos pueden atribuirse al efecto placebo, que es la mejora de los síntomas debido a la creencia del paciente en la eficacia del tratamiento, independientemente de si el tratamiento tiene un efecto real. Como señala Barragán, "este estado se consigue de muchas maneras (tomando un café con amigos, por ejemplo) y tampoco hay nada que diga que la relajación sea curativa".

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Riesgos Potenciales

El principal peligro de las pseudociencias como el reiki es que pueden confundir a los pacientes, especialmente a los más vulnerables psicológicamente. Sánchez Chillón advierte que "el mayor riesgo es que supongan el abandono de la terapia convencional". La presidenta de Gepac agrega que "el desconocimiento y la vulnerabilidad de la propia enfermedad hace recurrir a otras terapias que no son sólo las convencionales y en ocasiones, los pacientes pueden dejar sus tratamientos y caer en estas terapias sin evidencia científica. Eso es lo más peligroso de todo".

Además, la práctica del reiki puede ser un abuso de la confianza de personas vulnerables y enfermas, especialmente pacientes con cáncer. Algunos practicantes de reiki pueden prometer curaciones milagrosas, aprovechándose de la desesperación de los pacientes.

Retirada de Hospitales Públicos

Debido a la falta de evidencia científica sobre su eficacia, varias comunidades autónomas españolas, como Madrid, han prohibido la promoción del reiki en hospitales públicos. Esta medida ha sido avalada por diferentes comunidades científicas, que exigen evidencia científica y ensayos clínicos que demuestren la eficacia de cualquier fármaco o terapia.

El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM) también celebra la decisión de prohibir el reiki en hospitales públicos, argumentando que "un servicio público no puede servir a fines privados para encubrir un negocio privado".

Estudios Científicos Sobre el Reiki

A pesar de la falta de evidencia sólida, se han realizado algunos estudios científicos para investigar los efectos del reiki en diferentes condiciones de salud. Una revisión narrativa de la literatura científica realizada entre 2007 y 2012 identificó seis artículos que evaluaban el reiki como terapia complementaria. Los resultados de estos estudios sugieren que el reiki podría tener efectos significativos en la reducción de la ansiedad, el dolor y el estrés, así como en el aumento de las células de defensa y la disminución de la presión arterial. Sin embargo, los autores de la revisión señalan que se necesitan más estudios para confirmar estos hallazgos y determinar la eficacia real del reiki.

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Una revisión de 205 estudios sobre Reiki, extraídos de 23 bases de datos, Lee, Pittler & Ernst (2008) únicamente encontraron nueve ensayos aleatorizados que cumplían los criterios de inclusión. Las condiciones en las que se había aplicado Reiki fueron depresión, ansiedad, dolor, estrés, desesperanza y neuropatía diabética entre otros. Tras su análisis, los investigadores concluyeron que los datos para cualquiera de las condiciones estudiadas eran escasos, además de que no existían replicaciones independientes para cada una de ellas.

En otro estudio, Rosa, Rosa, Sarner & Barret (1998) quisieron investigar si los practicantes del Toque Terapéutico, tal como Krieger afirmaba, eran realmente capaces de percibir el campo energético humano. El resultado fue que los practicantes identificaron la mano correctamente solo en 123 (44%) de los 280 intentos. Tampoco existía correlación entre identificación correcta y años de experiencia (r=.23), siendo el poder estadístico de este estudio los suficientemente aceptable como para haber demostrado que los practicantes podían realmente percibir el biocampo energético humano. En consecuencia, la evidencia de que los practicantes no tienen dicha capacidad es irrefutable.

Reiki y Cáncer

Catlin & Taylor-Ford (2011) llevaron a cabo un estudio para comprobar los efectos de Reiki sobre el bienestar y confort de pacientes oncológicos sometidos a quimioterapia, con una muestra de 189 participantes asignados de manera aleatoria a tres condiciones: Reiki, Reiki simulado (placebo) y cuidados estándar, realizándose las intervenciones junto a la administración de quimioterapia. Se encontraron que los pacientes tratados tanto con Reiki como Reiki placebo obtenían mejorías estadísticamente significativas. Y lo más destacado, ambas condiciones tenían resultados similares. Estos datos ponen en cuestión la eficacia de Reiki per se, dado que al obtener los mismos beneficios que una condición placebo, se deduce que éstos no podrían deberse a la propia intervención, sino a otra u otras variables no medidas en el estudio.

Reiki y Neonatos Prematuros

Johnson et al. (2013) llevaron a cabo un ensayo controlado, con una muestra de 55 bebés de menos de 30 semanas, que fueron asignados aleatoriamente a un grupo control (n=28) de Toque Terapéutico fingido, donde el terapeuta se mantenía al lado de la incubadora con las manos puestas sobre ella mientras realizaba tareas mentales -p. ej. operaciones matemáticas-, o a un grupo experimental de Toque Terapéutico no táctil (n=27), donde los bebés recibían la terapia por enfermeros con varios años de experiencia en esta terapia. Los resultados mostraron que no existían diferencias significativas en la respuesta de dolor o de recuperación entre ambos grupos. Los autores afirmaron que la conclusión más sencilla a la que se podía llegar con estos datos era que el Toque Terapéutico no tiene efectos confortables en la población de neonatos prematuros.

Reiki y Ansiedad

Beard et al. (2011) investigaron los efectos de Reiki y Terapia de Respuesta de Relajación (TRR) en comparación a un control inactivo (lista de espera) en una muestra de hombres con cáncer de próstata que estaban recibiendo terapia de radiación, encontrando un tamaño del efecto medio (d=.55) para la TRR sobre la ansiedad. En el caso de Reiki, el tamaño del efecto fue también medio, aunque estadísticamente inferior (d=.39). Al comparar ambos grupos, la TRR era superior a Reiki (d=0.57) y a la condición de control (d=.62). En otro estudio, Tsang et al. (2007) encontraron que Reiki tenía un tamaño del efecto medio (d=.64) al compararlo con el descanso en pacientes de cáncer tratados con opioides.

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Reiki y Dolor

En una muestra de pacientes oncológicos, el equipo de Olson et al. (2003) llevaron a cabo la comparación entre terapia con opioides más Reiki y Terapia de Opioides más descanso, encontrando un tamaño del efecto medio (d=.64) en el primer día y alto (d=.93) en el cuarto día a favor del grupo de Reiki. Por otra parte, los pacientes de cáncer del grupo de Tsang et al. (2007) obtuvieron una mejora significativa en su última sesión de Reiki en comparación a las puntuaciones de dolor que habían informado en la sesión inicial (tamaño del efecto medio, d=.76).

En un ensayo controlado y aleatorizado, con una población de 100 pacientes diagnosticados con fibromialgia, Assefi, Bogart, Goldberg & Buchwald (2008), investigaron los efectos de Reiki (directo e indirecto, es decir, con contacto y sin él) vs. Reiki simulado (placebo, también directo e indirecto). Se encontraron que los resultados eran idénticos en los cuatro grupos, sin que existiera ningún efecto beneficioso sobre el dolor subjetivo, el funcionamiento psicológico y físico, el uso de medicación o el número de visitas al médico. En consecuencia, los investigadores concluyeron que ninguna modalidad de Reiki era eficaz para mejorar los síntomas de fibromialgia, debiendo ser las terapias bioenergéticas rigurosamente estudiadas antes de ser recomendadas como tratamiento para pacientes con síntomas de dolor cr.

Estudio en España

María Elena Pérez, enfermera del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, realizó un estudio para evaluar la eficacia del reiki en pacientes con dolor por pancreatitis aguda. Los resultados del estudio mostraron que no se produjeron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos que recibieron reiki, terapia simulada y ningún tratamiento complementario en lo que a las mediciones de dolor se refiere. Sin embargo, Pérez sugiere que "sería interesante estudiar su efecto en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal, para disminuir su ansiedad y mejorar su calidad de vida".

Posibles Efectos Negativos

Aunque el reiki se considera una terapia segura, algunas personas pueden experimentar efectos negativos, como molestias durante la sesión, aumento del cansancio o un empeoramiento temporal de los síntomas. Estos efectos pueden deberse a la liberación de toxinas durante el reequilibrio energético del organismo.

Es importante tener en cuenta que el reiki no es una alternativa a los tratamientos médicos convencionales y que no existen pruebas suficientes que demuestren su eficacia para tratar condiciones específicas.

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