¿Sabías que los Signos del Zodíaco guardan una estrecha relación con la Mitología Griega? Este artículo explora la fascinante asociación entre la Astrología y la Mitología, revelando cómo las narraciones clásicas han influido en la interpretación de los signos zodiacales a lo largo de la historia.
Introducción
La astrología, una corriente de pensamiento pseudocientífica, se entrelaza con la mitología, un cuerpo de literatura clásica, para ofrecer una perspectiva única sobre la personalidad y el destino humano. Los antiguos griegos creían que las divinidades regían los fenómenos celestes, influyendo en las actividades y relaciones humanas, desde eventos cotidianos hasta acontecimientos históricos. El zodíaco, íntimamente ligado a los mitos, asocia cada signo con un ciclo mitológico protagonizado por divinidades y héroes que encarnan arquetipos universales de personalidad. Aunque la astrología no ha sido científicamente validada, su impacto en la Historia del Arte, a través de representaciones simbólicas del zodíaco y los mitos asociados, y en la religión New Age actual, es innegable.
Aries: El Vellocino de Oro y el Espíritu de Iniciación
Aries, el primer signo del zodíaco, marca el inicio de la primavera. Su elemento es el fuego, y su modalidad es cardinal. Como iniciador de la rueda de los animales, Aries es un signo de acción, de impulso, que abre caminos para que el resto de signos puedan transitar el sendero astrológico. Se le vincula con el dios de la guerra, Ares, con su planeta, Marte, y con el segundo día de la semana, martes.
Este signo se relaciona con el episodio del Vellocino de Oro, una historia que forma parte del ciclo heroico de las Argonáuticas Órficas, un poema épico de autor desconocido, aunque narrado posteriormente por Ovidio en su Metamorfosis y por Higinio en sus Fábulas.
El Mito de Krysomallos y el Vellocino de Oro
Krysomallos fue un carnero cuya zalea estaba hecha de oro. Como además era alado, se llevó volando a los hijos del rey Atamante, Frixo y Hele, para salvarlos de ser sacrificados por culpa de una conspiración de su propia madrastra. Sin embargo, pese a la ayuda de Zeus, en un momento del vuelo, Hele cayó del lomo de Krysomallos y murió en el acto (dando origen así al estrecho del Helesponto). Frixo, en cambio, continuó su viaje y llegó a la tierra de Cólquida, en la costa este del Mar Negro, donde fue recibido por el rey Eetes. Krysomallos, habiendo cumplido su cometido, fue sacrificado a Zeus y el vellocino de oro se mantuvo custodiado desde entonces en el templo de Ares. Cuando Jasón visitó con los argonautas el templo, tuvo un encuentro con el rey Eetes para reclamar el vellocino, no sin antes pasar por complejas pruebas que superó gracias a la ayuda de Medea, hija de Eetes, sobrina de la bruja Circe y sacerdotisa de Hécate.
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Interpretación Astrológica
El mito del vellocino de oro, que involucra al carnero pero también a Jasón, guarda relación con el signo Aries porque nos habla del viaje del héroe, quien inicia la aventura con determinación y capacidad de lucha. Aries, simbolizado por un carnero de cuernos retorcidos y regido por Marte, se asocia con el liderazgo y las prisas, marcando el inicio del año astronómico en el equinoccio de marzo. Este signo cardinal de fuego representa vitalidad, valentía y competitividad, aunque también impaciencia y dificultad para perdonar. El amuleto de Aries, el Granate, simboliza la pasión y la energía, estimulando la determinación.
Tauro: El Rapto de Europa y la Belleza Venusina
Tauro, el segundo signo del zodíaco, encarna la plenitud de la primavera. Su elemento es la Tierra y es de modalidad fija. Como ocurre con Aries, quien también es representado por un animal cornado, estamos ante lo que los griegos describían como una fuerte personalidad, obstinada pero paciente. Se le vincula con la diosa del amor Afrodita, con su planeta Venus y con el quinto día de la semana (viernes). Este signo se relaciona con el mito del rapto de Europa, que podemos encontrar en autores como Ovidio y Heródoto.
El Mito del Rapto de Europa
Europa fue una princesa fenicia de notable belleza. Cuando Zeus la vio por primera vez, se quedó inmediatamente obsesionado por su belleza, hasta el punto de acabar secuestrándola adoptando la forma de un toro. Montada sobre su lomo, Europa desapareció en las orillas del del mar del Líbano y fue trasladada hasta la isla de Creta. Una vez allí, fue violada por Zeus y de su unión nacieron Serpedón, Radamantis y Minos, rey semilegendario de Creta, de cuyo nombre deriva la cultura minoica y quien se relaciona a su vez con el mito del Minotauro del laberinto de Creta.
Interpretación Astrológica
Desde el punto de vista astrológico, se dice que las mujeres taurinas suelen ostentar una gran belleza y feminidad en tanto que su diosa regente es Afrodita, la diosa griega del amor. Es fácil de comprender por qué se relaciona con el rapto de Europa si juntamos los elementos de la belleza de Europa, el «Amor» de Zeus por esta y su transfiguración en un toro. Tauro, simbolizado por un toro o buey y regido por Venus, se asocia con la paciencia y la constancia. Este signo de tierra representa la belleza y la feminidad, reflejando la influencia de Afrodita, la diosa griega del amor.
Géminis: Cástor y Pólux y la Dualidad Fraternal
Géminis es el tercer signo del zodíaco y encarna el final de la primavera y el paso a una nueva estación. Su elemento es el Aire y su modalidad es mutable. A diferencia de sus antecesores, Géminis es de los pocos signos de la rueda de los animales representado por un ser humano (en este caso dos personas): los gemelos, que aluden a la personalidad polarizada, compleja y ambivalente que atesora este signo. Se le vincula con el dios Hermes, emisario de los dioses y personificación de la comunicación entre las personas, de los viajeros, los mercaderes y también de los ladrones. Además, Hermes también hacía la función de psicopompos o pesador de almas en el Inframundo. Su planeta es Mercurio y su día de la semana el miércoles. Este signo se relaciona con el mito de Cástor y Pólux, los denominados dioscuros (hijos de Zeus), los hijos gemelos de Leda, concebidos curiosamente por padres distintos.
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El Mito de Cástor y Pólux
Aunque existen varias versiones e incluso contradictorias (lo cual encaja muy bien con la propia naturaleza del signo al que representa este mito), Cástor y Pólux fueron dados a luz por Leda, princesa de Etolia y casada con Tindáreo, rey de Esparta. Cuando Zeus la vio por vez primera, se quedó obsesionado por su belleza (algo que, como seguiremos viendo, era habitual en el más olímpico de los olímpicos) y pasando por alto su matrimonio con Tindáreo, transmutó en un cisne para yacer con ella durante la noche. Pero durante esa misma velada, Tindáreo también yació con ella, produciendo así un embarazo múltiple para Leda, quien albergó dos parejas de gemelos: unos mortales, hijos del rey de Esparta, y dos inmortales, hijos de Zeus. Durante el parto, Leda dio a luz dos huevos; en uno estaban Helena y Pólux (hijos de Zeus) y en otro Clitenmenstra y Cástor (hijos de Tindáreo), quienes mantuvieron una relación de profundo cariño entre ellos durante su crecimiento.
Interpretación Astrológica
Géminis es, entre los rasgos ya citados, el signo que representa la unión y el cariño fraternal. De hecho, son varios los mitos que involucran a Cástor y a Pólux, como uno en el que Cástor murió a causa de una disputa con los rivales de su futura mujer, hecho por el cual Pólux le pidió a Zeus que confiriera a su hermano también el privilegio de la inmortalidad. Géminis, simbolizado por un par de gemelos y regido por Mercurio, se asocia con la duplicidad y la mutabilidad. Este signo de aire representa la comunicación, la dualidad y la unión fraternal, reflejando la influencia de Hermes, el mensajero de los dioses.
Cáncer: Karkinos y la Protección Maternal
Cáncer es el cuarto signo del zodíaco y encarna la llegada del verano. Su elemento es el agua y es de modalidad cardinal. Cáncer está representado por un cangrejo, que nos sugiere una naturaleza autoindulgente y protectora para consigo mismo y con sus seres queridos. Como todos los signos de agua (Cáncer está ligado a los lagos), su naturaleza astrológica es sensible (y también sensitiva, ya que para los griegos el agua tenía cualidades mediúmnicas) y emocionalmente volátil, por lo que puede manifestarse en formas más retraídas, soñadoras o extrovertidas. Cáncer está ligado a las fases de la luna y el prototipo maternal (también para los hombres), los valores conservadores, la protección de la tradición, de las raíces y de los sistemas familiares y patrios. Su divinidad asociada es Artemisa, la diosa de la luna, su planeta es, en este caso el magnético satélite y su día de la semana es el lunes. El mito de Karkinos puede encontrarse en la literatura de los Fenómenos de Arato, en la Heraclea de Paniasis de Halicarnasso o en el diálogo Eutidemo de Platón. También en la literatura socrática, en la Teogonía de Hesíodo y la Descripción de Grecia de Pausanias.
El Mito de Karkinos
Karkinos fue un cangrejo gigante que habitaba en la laguna de Lerna. Se trata de un personaje secundario del ciclo heroico de Hércules, concretamente de uno de sus 12 trabajos encargados por Hera, esposa de Zeus. Cuando Hércules se encontraba luchando con la Hidra de Lerma, Hera obligó a Karkinos a atacarlo para cargarle con más dificultades, una acción que fue posteriormente recompensada por la diosa convirtiendo al cangrejo en la constelación de cáncer.
Interpretación Astrológica
Aunque su presencia es secundaria dentro de la mitología, el mito de Karkinos no tiene una lectura demasiado profunda. Sin embargo, el vínculo entre Cáncer y la Luna lo sitúa cerca de los ciclos mitológicos de Artemisa, diosa de la caza, la naturaleza virgen y salvaje (aún sin conquistar) y de los animales. Cáncer, simbolizado por un cangrejo y regido por la Luna, se asocia con la protección y la sensibilidad. Este signo cardinal de agua representa la naturaleza autoindulgente y protectora, así como la conexión con la tradición y la familia.
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Leo: El León de Nemea y el Liderazgo Solar
Leo es el quinto signo del zodíaco, abarcando a los nacidos entre el 23 de julio y el 22 de agosto. Representado por un león, se asocia con la valentía, el liderazgo, la fuerza de voluntad y el orgullo. Este signo de fuego se manifiesta en personalidades fogosas y de carácter fuerte.
El Mito del León de Nemea
Como primera prueba, a Hércules se le encomendó acabar con la vida del león de Nemea, un despiadado monstruo que estaba aterrorizando la zona. Al principio combatió con sus armas, pero resultaron completamente inútiles. Algunas tradiciones cuentan que el león de Nemea era hijo del titán Tifón con la ninfa Equidna, mientras que otras aseguran que fue fruto de la unión entre el can Orto y la bestia Quimera, aunque esta última es la menos frecuente. Hércules o Heracles tuvo que acudir hasta la guarida del león y estrangularlo con sus propias manos.
Interpretación Astrológica
Leo, regido por el Sol, el astro más grande del Sistema Solar, irradia calor y vida. Este signo se vincula con el liderazgo y la autoexpresión, reflejando la valentía y la fuerza necesarias para superar desafíos.
Virgo: Astrea y la Pureza de Espíritu
Virgo, el sexto signo del zodíaco, comprende a los nacidos entre el 23 de agosto y el 22 de septiembre. Representado por una muchacha virgen, simboliza la pureza de espíritu y la delicadeza en las formas. Este signo de tierra se asocia con la melancolía del final del verano y el inicio del otoño.
El Mito de Astrea
En la cultura occidental, se cuenta cómo este signo tiene su origen en el mito de Astrea, una "Titánide" hija del dios Zeus y la diosa preolímpica Temis, quien representaba la justicia divina. Astrea por su parte, era el símbolo de la justicia humana, y llevaba los rayos de su padre en los brazos. Se dice que fue el último ser inmortal que vivió junto a los humanos, durante la Edad dorada de Crono, antes de que la tierra se envileciese y la falta de justicia no la permitiese residir en ella. Cuando acabó la era de la justicia entre los hombres, Zeus, en agradecimiento por su lealtad, colocó a Astrea entre las estrellas, formando así la constelación de Virgo. Las leyendas grecorromanas aseguran además que Astrea fue la única de las Titánides que se mantuvo virgen, de ahí su asociación.
Interpretación Astrológica
Virgo, regido por el planeta Mercurio, comparte con Géminis la energía cerebral y el don de la palabra. Este signo se vincula con la justicia y la pureza, reflejando la búsqueda de la perfección y el servicio a los demás.
Libra: Astrea y la Búsqueda del Equilibrio
Libra, el séptimo signo del zodíaco, abarca a los nacidos entre el 23 de septiembre y el 22 de octubre. Representado por una balanza, simboliza la justicia y el punto de equilibrio. Este signo cardinal de aire se asocia con el "entretiempo" del otoño, donde el clima es suave y templado.
El Mito de Astrea (Continuación)
Cuando acabó la era de la justicia entre los hombres, Zeus, en agradecimiento por su lealtad, colocó a Astrea entre las estrellas, formando así las constelaciones de Libra y de Virgo. Virgo quedó así anclada en el cosmos en la figura de una virgen, y Libra como una balanza. Otras leyendas grecorromanas apuntan además a que las dos partes de la balanza intentan ser inclinadas constantemente por dos deidades distintas. Un lado se precipita por la diosa Venus (también llamada Afrodita), que propicia la belleza serena. El otro es escorado por la diosa de la discordia, Eris, que aporta la seducción y la lujuria. Son las dos caras de la misma moneda: la suavidad y lo estricto, lo pacífico y la discordia.
Interpretación Astrológica
Libra, regido por el planeta Venus, comparte con Tauro la capacidad de atracción y diplomacia. Este signo se vincula con la justicia y el equilibrio, reflejando la búsqueda de la armonía y la belleza en las relaciones.
Escorpio: Orión y la Transformación
Escorpio es el octavo signo del zodíaco, abarcando a los nacidos entre el 23 de octubre y el 21 de noviembre. Representado por un escorpión, simboliza tanto la destrucción como el renacimiento, el peligro y la protección. Este signo de agua se asocia con la transición hacia el invierno, un tiempo de resistencia y transformación.
El Mito de Orión
En la cultura occidental, se cuenta cómo este signo tiene su origen en el mito de Orión, un gigante cazador que quiso acabar co…
Interpretación Astrológica
Escorpio, regido por el planeta Plutón, se vincula con la sensibilidad, la espiritualidad y la ambición. Este signo representa la capacidad de transformación y la conexión con el más allá.
Orígenes Babilónicos del Horóscopo
El desarrollo del horóscopo fue un evento clave en la historia de la astronomía y la astrología babilónicas que tuvo lugar hace aproximadamente 2.500 años, alrededor del año 500 a.C. Para que los babilonios pudieran inventar los signos del zodiaco y el horóscopo, debían primero haber observado y registrado los movimientos de las estrellas y los planetas, además de haber reconocido regularidades y patrones en estos.
Las Constelaciones Zodiacales y el Zodíaco
Las constelaciones zodiacales son un conjunto de estrellas a través de las cuales se mueven la Luna, el Sol y los planetas. El zodiaco, por su parte, fue una construcción matemática en base a la cual los babilonios dividieron el firmamento en 12 partes iguales de 30º cada una, y a la que le asignaron el nombre de la constelación más prominente en la misma.
Del Zodíaco al Horóscopo
Los babilonios consideraban las estrellas y los fenómenos celestes como señales divinas transmitidas a las personas, interpretando la posición de los astros como el manifiesto de los designios de los dioses.
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