La crítica cinematográfica a menudo no favorece al cine de terror, que rara vez cumple su promesa de inducir miedo. Sin embargo, en la década de 1970, una película, El Exorcista, logró este objetivo con creces, cambiando para siempre el cine de terror. Estrenada en 1973, la película se convirtió en la más taquillera del género hasta 2017, cuando fue superada por It. A pesar de los más de 40 años transcurridos desde su estreno, El Exorcista sigue siendo considerada la mejor película de terror por su impacto y legado. Fue la primera película de terror en ser nominada al Oscar a la mejor película, aunque solo ganó el premio al mejor guion y mejor sonido. William Peter Blatty, autor de la novela homónima que inspiró la película, también escribió el guion ganador del Oscar.

El Impacto Duradero de El Exorcista

El Exorcista ocupa un lugar especial en el imaginario colectivo. El furor que causó fue tal que se formaron colas gigantescas para verla, y muchos espectadores salían vomitando o incluso se desmayaban. Sin embargo, para el público actual, la experiencia de ver El Exorcista ya no es tan aterradora como lo fue en su estreno. Acostumbrados a los efectos especiales y al maquillaje realista, resulta difícil verla como la película de terror que fue en su día.

A pesar de esto, El Exorcista sigue siendo considerada la mejor película de terror en muchos rankings. Esto se debe a que la película nos sumerge en un juego con una dicotomía constante entre el bien y el mal. Al presentarnos el mal, indirectamente nos hace creer en el bien. Ambos se muestran desde el comienzo, mucho antes de que la posesión comience. El mal recorre la ciudad, persigue al Padre Merrin y se adueña de la inocente Regan.

Es importante que el cine de terror conecte con la mente del espectador, que le someta a un juego psicológico y le haga creer en lo que está viendo. Regan es una niña solitaria, de la que no conocemos ninguna amistad, carece de figura paterna y su madre está muy ocupada. La niña representa la inocencia, pero se verá envuelta en el mal: el mal de los adultos, del mundo y, finalmente, del demonio. El padre Karras encarna dos dicotomías: fe vs. ciencia; bien y mal, es psiquiatra y sacerdote y carga con la culpa de la muerte de su madre.

Mensajes Subliminales: Un Elemento Clave del Horror

Uno de los aspectos más controvertidos de El Exorcista es la presencia de mensajes subliminales. Estas imágenes ocultas, imperceptibles a simple vista, se dice que tienen el poder de impactar nuestra mente de manera sutil.

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En El Exorcista, se dice que se insertaron imágenes rápidas del demonio Pazuzu para generar una sensación de malestar en el público. William Friedkin, el director de la película, incluyó cinco pasajeros fotogramas de Pazuzu: tres en la revisión médica de la niña poseída, otro mientras el padre Karrars sueña, y una última en una escena en la cocina.

Estas imágenes subliminales, junto con el zumbido de abejas que se escucha sin la presencia de estos insectos en la escena, son lo que hace más perturbadora a la historia. De igual modo, se siente el efecto que generan las tomas lentas y naturalistas, así como lo bien que resulta mostrar solo fragmentos mínimos, en lugar de permitir ver completamente el maquillaje de la doble de riesgo.

Aunque cabe la posibilidad de que el efecto no sea percibido por la audiencia, la naturaleza fugaz incrementa la sensación de desorientación que caracteriza a la experiencia, ya que le añade mayor intensidad a los elementos sobrenaturales. Sin duda, la decisión del director de destrozar la escena fue igual de acertada que la de incluir el sonido el zumbido de los insectos, pues solo con escucharlo, la audiencia intuye que algo malo está a punto de suceder.

Eileen Dietz y la Creación del Horror Subliminal

De acuerdo a las declaraciones ofrecidas durante la entrevista a Vanity Fair en 2023, William Friedkin se inspiró en las obras de Alain Resnais. De esta forma, El exorcista contiene imágenes subliminales que incrementan el tono de terror. Es probable que si aprovechando la temporada de Halloween quieras ver las mejores películas de terror de Max te encuentres con los dos o tres fotogramas de Eileen Dietz incluidos en la producción. En ellos se presenta a la doble de riesgo de Linda Blair después de una prueba de maquillaje fallida.

A pesar de ello, Dietz luce impía en las imágenes, por lo que si bien son fragmentos efímeros, impacta en la mente del espectador. Además de la espantosa pintura facial, es imposible olvidar sus dientes amarillentos y ojos rojos hundidos. A ello se suma la excelente ambientación y el trabajo inigualable de Dick Smith.

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Más conocido como “El padrino del maquillaje”, Smith se encargó de crear un look realmente aterrador. Asimismo, fue el primero en experimentar con el uso de piezas de látex de espuma, a fin de lograr máscaras que no limitaban el movimiento facial de los actores. De esta manera, el primer ensayo y error de El exorcista rindió buenos frutos. Dietz causa horror mientras balancea su mandíbula y gruñe frente a la cámara.

El Debate Sobre la Efectividad de los Mensajes Subliminales

La efectividad y el impacto real de los mensajes subliminales siguen siendo objeto de debate. Algunos expertos creen que estos mensajes pueden influir en nuestro comportamiento y emociones, mientras que otros argumentan que su efecto es mínimo o inexistente.

Sin embargo, es innegable que la presencia de mensajes subliminales en El Exorcista ha generado interés y fascinación. La película nos invita a reflexionar sobre cómo la percepción y la interpretación del espectador pueden influir en nuestra experiencia cinematográfica y cómo los cineastas utilizan diferentes técnicas para transmitir mensajes más allá de lo evidente.

El Exorcista: ¿Una Película Embrujada?

Esa sensación es la que ha desencadenado una serie de conjeturas, entre ellas, la idea de que la película está embrujada o peor aún, que tuvo influencias satánicas. Pero, siendo objetivos, parte del horror abrumador e inquietante proviene de la perfecta inclusión de mensajes subliminales.

La intención del director nunca fue vender un producto, por el contrario, su verdadero interés estaba relacionado con el objetivo de crear una producción en verdad aterradora, algo que evidentemente consiguió. Todos sabemos que una imagen subliminal es una que se escapa a nuestra percepción, pero que se queda en un rincón muy raro de nuestro cerebro llamado subconsciente. Pues bien, en la peli de El Exorcista siempre se recuerda a la niña devolviendo, girando la cabeza y haciendo mil guarrerias, pero lo que a mi me llama la atención son esas imagenes de pocos segundos donde se ve la claramente la cara del espíritu que posee a la niña protagonista. Esto son imagenes subliminales y el cab** del director las aprovecha para meternos miedo.

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La Maldición de El Exorcista: Mitos y Realidades

Parte de la fama de estos filmes suele relacionarse con la extremada mala suerte de algunos de los miembros del equipo, durante o después de los rodajes. Eventos sin explicación que los más afines a Iker Jiménez achacan a intervención sobrenatural, y otros, menos inclinados a la superchería, sugieren que son coincidencias inquietantes, pero coincidencias. Los más escépticos coinciden en que todo puede tener un obvio interés comercial y muchos de esos hechos se exageraron, se hilaron bajo una misma secuencia de desgracia, como operación de marketing que se unía a la tremenda campaña de promoción basada en tráileres que hacían a la gente marearse en las salas (hubo algunos que se tuvieron, incluso, que retirar) y la explotación del caso real del niño de 14 años, supuestamente poseído, en el que se basó la novela.

Fueran o no ciertas las operaciones de sensacionalismo, el reparto y equipo de la película sufrieron un rodaje complicado y lleno de problemas. Y algunas de las desgracias acompañarían a los que estuvieron implicados en la producción incluso después de que se completara la filmación:

  1. Un incendio destrozó los decorados: La fecha del rodaje tuvo que retrasarse debido a que un incendio destrozó los decorados de la que iba a ser la casa de los MacNeil. El director culpaba a algún animal alado, probablemente una paloma que se hubiera abierto camino entre las cajas de circuitos que provocaron el fuego. El detalle que da escalofríos es que todo el lugar quedara inservible excepto la habitación de Regan, que permaneció impoluta entre las llamas.
  2. Gritos de dolor reales: Tanto Linda Blair, la famosa Regan, como la actriz que interpretaba a su madre, Ellen Burstyn, sufrieron importantes daños en sendas espaldas cuando realizaron las escenas de riesgo en las que a sus personajes se les zarandeaba y se les lanzaba por la habitación. En una de la tomas, que aún permanece en el montaje final, Regan lanza a su madre contra el suelo, en ese momento, la espina dorsal de Burstyn se dañó (quedó tocada para siempre) y los gritos de la actriz en la película son reales, de puro dolor.
  3. Métodos poco ortodoxos: Puede que algunos de los métodos usados durante el rodaje sumaran a la percepción general de morbidez. Por una parte, los métodos de Friedkin estaban lejos de lo ortodoxo. Antes de rodar una escena, el director abofeteó de improviso al actor Father O'Malley para conseguir la expresión que quería. En otro momento, disparó con un arma real justo detrás de Jason Miller para obtener una actuación realista del impacto y pavor del Padre Karras. En cuanto a postproducción, para la escena en la que el demonio finalmente abandona el cuerpo de Regan se grabaron varios sonidos, uno de ellos era el de varios cerdos chillando en el matadero.
  4. Muertos dentro y fuera de la pantalla: En realidad, era normal que en películas como ésta, que a veces vivían rodajes de más de un año, sucedieran incidentes de todo tipo, pero en El exorcista hubo algunas muertes. Los actores Jack MacGowran y Vasiliki Maliaros murieron con la película todavía en la sala de post-production. Al conocerse que sus personajes también morían en el filme, la coincidencia era un poquito más siniestra de la cuenta. Otros siete miembros del equipo murieron antes de que la película se estrenara, algunos por causas no muy claras, otros, como un celador, acribillado a balazos.
  5. Tragedias familiares: Pero aquellas muertes no fueron las únicas "víctimas" que se asociaron a la maldición, claro. También caerían el abuelo de Linda Blair y el hermano de Max Von Sydow, que además, falleció el primer día de rodaje. Y aunque se libró, el hijo de Jason Miller estuvo a punto de morir por el golpe de una motocicleta. Para acabar con las desgracias asociadas a familiares, en 1987 la actriz Mercedes McCambridge, que hizo la voz del demonio Pazuzu, vivió una nueva tragedia cuando su hijo asesinó a su esposa y a sus hijos antes de suicidarse.
  6. Terroríficas coincidencias: Las referencias y coincidencias satánicas también aparecieron por doquier. La postproducción de la película se realizó en el número 666 de la Quinta Avenida de Nueva York. La noche del estreno en Roma, el cine estaba muy cerca de unas iglesias del siglo XVI con gigantescas cruces. Según entraba el público comenzó una tremenda tormenta con lluvia torrencial. Justo antes de comenzar el filme un horrendo sonido sonó en el exterior. Al salir, vieron que una de las cruces había sido arrancada por un rayo y había caído en la plaza de abajo. Por supuesto, algunos telepredicadores acusaron a la película de llevar el poder del demonio en su mismísimo celuloide.
  7. Efectos secundarios: Durante los pases, la gente se desmayaba, vomitaba, y somatizaban el malestar que les producía su visionado. Una mujer llegó a demandar a Warner Brothers porque aseguraba que los mensajes subliminales la hicieron sentir tan aterrorizada que al salir del cine tropezó, rompiéndose la mandíbula. También, durante el resto de los 70 se la culpó de haber provocado una gran cantidad de suicidios de personas que no habrían podido asimilar lo que veían.
  8. Película de cabecera de un caníbal: El resto de películas de la saga tuvieron rodajes más tranquilos, y la maldición no pareció llegar a sus artífices. Sin embargo John Boorman contrajo una enfermedad que lo dejó un mes en cama en medio del rodaje de la segunda parte. La tercera obsesionaba de tal forma al asesino caníbal Jeffrey Dahmer que la veía una y otra vez, según confesó a la Policía. A John Frankenheimer le ofrecieron rodar la precuela y se negó rotundamente. Tan sólo un mes después moría de un derrame cerebral.

Mensajes Subliminales en Otras Películas Famosas

El Exorcista no es la única película que ha sido asociada con mensajes subliminales. A lo largo de la historia del cine, otras películas también han sido objeto de debate y especulación debido a la presencia de estos mensajes ocultos.

  • El Resplandor: Dirigida por Stanley Kubrick, «El Resplandor» es conocida por su atmósfera inquietante y su narrativa psicológica. Se ha especulado que Kubrick incluyó mensajes subliminales en la película, como imágenes rápidas de sangre y violencia, para intensificar la sensación de horror en el espectador.
  • El Rey León: Una de las películas animadas más queridas de Disney, «El Rey León» también ha sido objeto de especulación en relación con mensajes subliminales. En una escena en particular, se ha afirmado que se puede ver la palabra «SEX» formada por el polvo que se levanta de una colina.
  • Fight Club: «Fight Club», dirigida por David Fincher, es conocida por su narrativa intrigante y su exploración de temas como la masculinidad y el consumismo. Se ha argumentado que la película contiene mensajes subliminales para transmitir su mensaje subversivo y cuestionar la sociedad de consumo.
  • V de Vendetta: Basada en la novela gráfica de Alan Moore, «V de Vendetta» es una película distópica que reflexiona sobre el poder y la resistencia política. Se ha especulado que la película contiene mensajes subliminales en forma de símbolos y metáforas visuales, que refuerzan la narrativa de rebelión y liberación.
  • Ratatouille: Aunque puede parecer sorprendente, incluso las películas animadas han sido objeto de especulación en relación con mensajes subliminales. En «Ratatouille», se ha afirmado que se incluyeron breves imágenes de ratas en los platos de comida para enfatizar la conexión entre el protagonista, una rata llamada Remy, y su pasión por la cocina.
  • El Club de la Lucha: Los mensajes subliminales comienzan en este caso incluso antes que la película. El texto de advertencia contra la piratería del FBI viene redactado como si estuviera escrito por Durden, el ideólogo que conducirá la historia que recoge la cinta: Si estás leyendo esto, te advertimos de que cada palabra que leas de esta pequeña e inútil letra es un segundo de tu vida que pasa. ¿No tienes otra cosa que hacer?
  • Matrix: A las siempre complejas interpretaciones a las que da lugar la realidad virtual que para muchos descubrió Matrix, se suman las citas de la Biblia en las matrículas de los coches de The Matrix Reloaded. En la persecución en la autopista, la matrícula del agente Smith es IS5416, referencia velada a Isaías 54:16: He aquí, yo he creado al herrero que sopla las brasas en el fuego y saca una herramienta para su propósito.
  • King Kong: El gorila gigante más querido de la historia del cine condujo a muchos cinéfilos a introducirse en el código morse para entender la broma que introdujo el director Peter Jackson.
  • Skyfall: Las referencias artísticas dan la dimensión de cómo los críticos ven a James Bond. Así es cuando Q y el agente 007 se sientan en la National Gallery ante la pintura El temerario de Turner que recoge el remolcado de un barco de guerra al depósito de chatarra. También saldrá posteriormente en la oficina de M el cuadro HMS Victory de Thomas Butterworth sobre el triunfo de Nelson en la batalla de Trafalgar.
  • 101 dálmatas: Fue común en varias películas de Walt Disney trasladar a la pantalla a su personaje estrella: Mickey Mouse.

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