Las primeras notas de la célebre cantata escénica, "Carmina Burana", inmediatamente evocan una sensación siniestra, un escalofrío que resuena en el inconsciente colectivo. Pero, ¿cuál es el origen de esta pieza musical tan ligada al horror y al misterio? ¿Por qué su sonido nos produce una sensación tan "tenebrosa"?
Orígenes de "Carmina Burana": Entre la Edad Media y el Nazismo
La obra fue compuesta entre 1935 y 1936 por el alemán Carl Orff, figura controvertida acusada de colaboracionismo nazi. Estrenada durante el Tercer Reich, "Carmina Burana" se basó en unos oscuros poemas medievales del siglo XIII, los cantos goliardos, lo que añade una capa de complejidad a su significado. Estos cantos, escritos por clérigos vagabundos, eran una mezcla de burla a la Iglesia, celebración de la vida licenciosa y reflexiones sobre el destino.
El Poder del Sonido en el Cine de Terror
El sonido juega un papel crucial en la creación de miedo en el cine de terror. La música incidental, como las "cuchilladas sonoras" en el cerebro durante la escena de la ducha en 'Psicosis', o los ritmos que imitan latidos acelerados, intensifican la angustia. Sin embargo, algunas piezas musicales tienen una relación más profunda y evocadora con el horror, influenciada por la cultura popular.
"Carmina Burana" y el Miedo: Una Relación Compleja
En el caso de "Carmina Burana", su conexión con el miedo es compleja y se basa en varios niveles de interpretación. El fragmento inicial y final, la sección llamada "O Fortuna", es un lamento en latín medieval por un destino aciago, lo que ya establece un tono sombrío.
Musicalmente, "O Fortuna" es una obra maestra del suspenso. Comienza con el coro a todo pulmón, como si se abrieran las fuerzas del infierno, para luego arrastrarse a través de frases susurradas en un falso crescendo exasperante. El esperado giro repite el tema un par de tonos más arriba, intensificando la sensación de desesperación, y el final es una caída libre hacia el vacío.
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Carl Orff: Entre la Controversia y el Éxito
Más allá de lo musical, la vida de Carl Orff y el contexto de la obra son inquietantes. Su tercera esposa relató que el compositor a menudo se despertaba gritando: "¡He visto al diablo!". Proveniente de una familia vinculada al ejército alemán, Orff compuso "Carmina Burana" durante el mandato de Hitler. Aunque afirmó que los nazis la habían prohibido, la realidad es que la adoraban.
Tras la Segunda Guerra Mundial, Orff intentó distanciarse del régimen nazi, alegando haber cofundado un movimiento de resistencia con su amigo Kurt Huber. Sin embargo, la viuda de Huber desmintió esta afirmación, revelando que Orff incluso se negó a ayudar a su amigo cuando fue detenido. La culpa persiguió al compositor el resto de su vida, como se refleja en una carta pidiendo perdón a Huber.
Fue Huber quien le habló a Orff de los cantos goliardos, que inspiraron la obra. Estos cantos, subversivos y críticos con la Iglesia, resonaron en la imaginación de Orff, llevándolo a componer la obra por la que se le recuerda.
"Carmina Burana" en el Cine y la Cultura Popular
Aunque "Carmina Burana" ha aparecido en varias películas, su uso en programas de televisión y anuncios publicitarios la ha posicionado como "música de terror". Esto ha llevado a que se la asocie instintivamente con películas como 'La profecía' (aunque no aparece en ella, la música de Jerry Goldsmith es tributaria de Orff) e incluso 'El exorcista' (donde tampoco se utiliza).
Ya sea por la supuesta filiación nazi de su autor, el origen herético de los poemas en los que se basa o la traición de Orff a su amigo Huber, la cantata está siempre "maldita".
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"Tubular Bells": El Verdadero Sonido de "El Exorcista"
Si bien "Carmina Burana" a menudo se asocia con el terror, "Tubular Bells" de Mike Oldfield es, para la inmensa mayoría, la música de 'El exorcista'. Esta melodía intrigante y obsesiva, con notas de campanas, remite a una nana macabra.
El director William Friedkin descubrió el tema por casualidad, en los archivos de Warner Music, tras rechazar la partitura encargada a Lalo Schifrin. La pieza, de apenas cuatro minutos, era parte de un álbum compuesto por un joven Mike Oldfield, quien tocaba múltiples instrumentos.
Oldfield grabó 'Tubular Bells' a los 19 años, buscando apaciguar la angustia que arrastraba tras una infancia difícil. El disco fue el primer lanzamiento de Virgin Records y se convirtió en el álbum instrumental más vendido en la historia del rock.
Mike Oldfield: Un Genio Incomprendido
Ninguna discográfica quería saber nada de la maqueta de 'Tubular Bells' hasta que Richard Branson le permitió trabajar en un estudio en la campiña. Oldfield tocó veintidós instrumentos durante siete días, grabando más de 2.000 cintas, que luego ensambló durante nueve meses.
'Tubular Bells' fue el primer disco que muchos compraron, una experiencia que permitía recorrer la complejidad de su arquitectura sonora, que transitaba de la épica al recogimiento. Folk, rock y música clásica se mezclaban en una obra innovadora.
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Oldfield discutía con Branson, quien exigía voces humanas en el disco y no entendía por qué no había batería. A pesar de las diferencias creativas, 'Tubular Bells' catapultó a Virgin Records al éxito.
El Legado de "Tubular Bells"
La pieza anticipó la música new age y sigue sumando ventas anuales. Sin embargo, la relación entre Oldfield y Branson no terminó bien, y la secuela del álbum fue editada por otra compañía.
Oldfield, quien ahora tiene 70 años y vive en las Bahamas, ha tenido una vida personal agitada, con cuatro matrimonios y siete hijos. A pesar de los altibajos, su legado musical perdura, y 'Tubular Bells' sigue siendo un referente en la historia de la música.
Lalo Schifrin: El Genio Detrás de "Misión Imposible"
Aunque su banda sonora para 'El exorcista' fue rechazada, Lalo Schifrin es un genio reconocido por su trabajo en 'Misión Imposible'. En solo tres minutos, escribió el inconfundible tema principal de la serie, que luego se incorporaría a la franquicia cinematográfica.
Argentino de origen judío, Schifrin estudió piano y jazz, y trabajó con Dizzy Gillespie antes de llegar a Hollywood. Además de 'Misión Imposible', compuso temas para 'Mannix' y 'Starsky y Hutch'.
Schifrin tuvo la oportunidad de conocer a figuras como Bruce Lee y Groucho Marx, y recibió un Oscar honorífico en 2018. Su legado como compositor es innegable, y su música sigue siendo apreciada en todo el mundo.
Jerry Goldsmith: El Maestro del Terror Sinfónico
Jerry Goldsmith es otro compositor clave en la historia de la música de terror. Estudió con Miklós Rózsa y compuso para series como 'The Twilight Zone' antes de dedicarse al cine.
Goldsmith es conocido por su música en 'Alien, el octavo pasajero' y 'La profecía', por la que ganó un Óscar. Su estilo enérgico y versátil abarcaba desde el jazz hasta las grandes obras sinfónicas, pasando por la música folk y el sintetizador.
A pesar de haber sido nominado al Óscar en diecisiete ocasiones, solo ganó una vez. Sin embargo, su influencia en la música cinematográfica es inmensa, y sus bandas sonoras siguen siendo referentes en el género de terror.
La Ouija: De Juego de Salón a Icono del Terror
La ouija, un tablero con letras y números utilizado para supuestamente comunicarse con espíritus, tiene una historia fascinante. Originalmente, era un juego de salón victoriano que ofrecía entretenimiento desenfadado.
Presentado en 1890 como un "maravilloso tablero parlante", la ouija se convirtió en un pasatiempo popular. Sin embargo, su papel en la sociedad tomó un cariz más oscuro con el tiempo.
En la década de 1840, el movimiento espiritista moderno convirtió a la ouija en una herramienta para conectar con los muertos. En tiempos de pérdida e incertidumbre, el tablero ofrecía consuelo y respuestas.
Tras la Primera Guerra Mundial y la pandemia de gripe de 1918, el espiritismo experimentó un resurgimiento, y la ouija se convirtió en un juego romántico para parejas.
Sin embargo, a finales de los años 60, la imagen de la ouija cambió drásticamente, influenciada por sucesos como los asesinatos de Manson y el auge de la Iglesia de Satán.
La película 'El exorcista' (1973) fue un punto de inflexión, sugiriendo que el mal podía llegar a través del tablero. A pesar de su reputación, los estudios demuestran que la ouija es un producto del fenómeno ideomotor, un movimiento inconsciente de los objetos.
El Origen Sumerio del Mal en el Cine de Terror
Algunas películas exploran el origen del mal en la antigua civilización sumeria. 'El exorcista' presenta a Pazuzu, un dios de la mitología sumeria, como el responsable de la posesión de la protagonista.
En 'The Evil Dead' (1981), el mal se desata por la lectura de un libro de rituales funerarios sumerio. 'Los cazafantasmas' (1984) atribuyen el origen de los fantasmas a Gozer, otro dios adorado por los sumerios.
'El príncipe de las tinieblas' (1987) menciona a la "Grande de Babilonia" o "Meretriz de Babilonia", una figura relacionada con el Anticristo, cuya civilización tuvo sus raíces en Sumeria.
'La Reina de los Condenados' (2002) presenta a Akasha, la primera vampiresa, nacida en Uruk, una ciudad sumeria. 'Blade Trinity' (2004) sitúa el origen de Drácula en la antigua Mesopotamia, donde surgió la civilización sumeria.
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